Marita Bustamante asume su banca el próximo 30 de abril, en Tunuyán como Consejal.
La consejal electa por el partido CAMBIA MENDOZA, en elecciones de octubre 2025, será una de las nuevas incorporaciones en el consejo deliberante de Tunuyán.
Tunuyán se prepara para inaugurar una nueva etapa política este 30 de abril, cuando juren los concejales electos que modificarán de manera sustancial el equilibrio de poder dentro del Honorable Concejo Deliberante. Por primera vez en más de una década, el oficialismo peronista ya no contará con margen cómodo para imponer su agenda y deberá debatir cada iniciativa frente a una oposición que logró emparejar el tablero legislativo.
En este nuevo esquema asumirá María del Carmen "Marita" Bustamante, una de las representantes electas por el frente opositor integrado por Cambia Mendoza y La Libertad Avanza, quien adelantó que su llegada a la banca tendrá como prioridad dos ejes inseparables: transparencia administrativa y solución concreta a los problemas cotidianos que hoy reclaman los vecinos.
Bustamante remarcó que la falta de modernización no es solamente un problema técnico, sino una barrera concreta para el control ciudadano.
Para Bustamante, aun cuando la normativa no obligue a pedir autorización en todos los casos, sí debería existir un criterio de comunicación constante con el cuerpo deliberativo.
"Informar lo que se está haciendo, que la ciudadanía sepa a donde van los fondos, pero eso no pasa. Eso también habla de transparencia", remarcó.
Pero más allá de la discusión administrativa, Bustamante insistió en que la oposición llega al Concejo con una fuerte carga de reclamos recogidos durante la campaña y profundizados incluso después de haber sido electa.
Además comentó, el malestar ciudadano aparece repetido en casi todos los barrios y distritos: recolección deficiente de residuos, calles en mal estado, sensación de abandono y una percepción extendida de desigualdad en el acceso a oportunidades comerciales. Son algunos de los temas que más han surgido en las visitas en campaña y charlas con los ciudadanos tunuyaninos.
"Lo que escuché cuando caminamos la calle y ahora que fui electa es el pedido de cambio y de igualdad para todos. Queremos servicios, todos queremos participar, de una comunidad equitativa", señaló.
La concejal hizo especial hincapié en la queja de comerciantes y proveedores locales que, según sostuvo, no logran ingresar a las licitaciones municipales porque los procesos de contratación no siempre son abiertos.
En semejanza, describió un panorama preocupante respecto de los servicios básicos. "Bastante mala es la situación. Esta semana estuve con una familia y en medio de la charla, me reclamaban que ya no pasa la recolección de residuos con la frecuencia que debería. En el centro puede ser distinto, pero en los alrededores o distritos alejados, no está siendo así", detalló.
A ese problema sumó el deterioro vial, otro de los puntos más repetidos por los vecinos. "Las calles están muy mal", resumió.
La importancia política de estas declaraciones no es menor: desde mayo, el oficialismo ya no podrá avanzar con la misma comodidad con la que lo hizo durante años y necesitará acuerdos para sostener buena parte de su agenda legislativa.
La oposición, integrada por cuatro concejales de Cambia Mendoza y uno de La Libertad Avanza, tendrá ahora volumen para instalar pedidos de informes, exigir tratamiento de proyectos y condicionar debates presupuestarios.
Lejos de plantear una confrontación vacía, la futura consejal sostuvo que la demanda social tiene un hilo conductor muy concreto: el vecino siente que paga, pero no recibe ni información ni servicios acordes.
Por eso, anticipó, la nueva bancada opositora buscará instalar una agenda de seguimiento permanente sobre ejecución presupuestaria, contrataciones, servicios públicos y cumplimiento administrativo.