Tensión en Medio Oriente: los hutíes avanzan y crece el temor por el petróleo
Tensión en Medio Oriente: los hutíes avanzan sobre una ruta clave del comercio mundial y crece la presión sobre el precio del petróleo
La escalada militar en Yemen vuelve a poner en alerta al comercio internacional. La toma de posiciones estratégicas por parte de los hutíes en el mar Rojo, sumada al ataque contra una infraestructura petrolera saudí, amenaza con profundizar la crisis energética y aumentar los costos del transporte a nivel global.
La situación en Medio Oriente atraviesa una nueva escalada y comienza a generar consecuencias que exceden ampliamente las fronteras de los países involucrados. El avance de los hutíes en Yemen sobre zonas estratégicas del mar Rojo encendió las alarmas debido a la importancia que tiene esta región para el transporte internacional de petróleo y mercancías.
En las últimas horas, los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, tomaron el control de la isla de Perim —también conocida como Mayun—, ubicada en el estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los puntos marítimos más sensibles del planeta.
El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una vía fundamental para los barcos que utilizan posteriormente el canal de Suez para conectar Asia con Europa.
Un punto estratégico para el petróleo
La preocupación aumentó luego de que Arabia Saudita decidiera suspender temporalmente el funcionamiento de su importante oleoducto Este-Oeste, después de un ataque con drones contra instalaciones ubicadas en el oeste del país.
Según informó Reuters, el oleoducto tiene unos 1.200 kilómetros y permite transportar entre 4 y 5 millones de barriles de petróleo diarios, una capacidad equivalente a aproximadamente entre el 4% y el 5% del suministro mundial.
El ataque habría tenido su origen en territorio iraquí. El gobierno de Irak inició una investigación y tomó medidas internas luego de que el episodio aumentara la presión regional.
La situación es especialmente delicada porque Arabia Saudita había utilizado esta infraestructura como una alternativa para transportar petróleo hacia el mar Rojo, evitando depender completamente del estrecho de Ormuz, otra zona actualmente afectada por el conflicto.
El petróleo vuelve a estar en el centro de la crisis
La combinación de ataques, restricciones al transporte marítimo y temor a nuevas interrupciones en el suministro energético ya está impactando sobre los mercados.
El precio internacional del petróleo superó los 100 dólares por barril, un nivel que vuelve a generar preocupación entre gobiernos y empresas por el posible efecto sobre los combustibles, el transporte y los costos de producción.
Un cierre o una interrupción prolongada del paso por Bab el-Mandeb obligaría a numerosos barcos a modificar sus recorridos y desplazarse alrededor del continente africano, utilizando la ruta del cabo de Buena Esperanza.
Ese desvío implica viajes considerablemente más largos, mayor consumo de combustible y mayores costos logísticos, lo que podría trasladarse progresivamente al precio final de diferentes productos.
La preocupación humanitaria también crece
La escalada no tiene solamente consecuencias económicas.
El avance de los hutíes por la costa occidental de Yemen provocó el desplazamiento de decenas de miles de personas. Organizaciones humanitarias alertaron sobre la falta de alimentos, agua, refugio y atención médica para quienes abandonaron sus hogares.
La ofensiva amenaza además con profundizar nuevamente el conflicto interno de Yemen, después de años de una frágil situación de relativa calma.
La toma de posiciones cercanas a Bab el-Mandeb genera, además, el temor de que el conflicto pueda transformarse en una amenaza permanente para la navegación internacional.
El BRICS busca una salida diplomática
Mientras aumenta la tensión militar, los principales países emergentes buscan posicionarse frente a la crisis.
En Nueva Delhi se desarrolla la cumbre del BRICS, con la presencia de líderes como el presidente chino Xi Jinping, el ruso Vladimir Putin y el primer ministro indio Narendra Modi.
Xi pidió que el bloque tenga un papel más activo en la búsqueda de una solución diplomática para el conflicto de Medio Oriente y sostuvo que la guerra no beneficia a la comunidad internacional.
El encuentro se produce en un momento particularmente sensible para el escenario internacional, debido a que el conflicto afecta simultáneamente la seguridad energética, el comercio y las relaciones entre las principales potencias.
¿Cómo puede impactar en la economía mundial?
El principal temor es que una interrupción prolongada de las rutas marítimas y petroleras genere un efecto en cadena.
Un petróleo más caro puede aumentar los costos de producción y transporte, mientras que las rutas marítimas más extensas encarecen el traslado de mercaderías entre Asia, Europa y Medio Oriente.
Para los consumidores, una prolongación de la crisis podría terminar reflejándose en los precios de los combustibles y, posteriormente, en distintos productos y servicios.
Por eso, lo que sucede actualmente en Yemen y en las rutas marítimas del mar Rojo dejó de ser solamente un conflicto regional: la posibilidad de una nueva crisis energética coloca al comercio mundial y a las economías de numerosos países bajo presión.
Fuentes consultadas: Reuters, Associated Press, The Guardian y El País.
Redacción: ADN del VALLE